Con la aprobación en marzo de 2007 en la ciudad colombiana de Medellín del Sistema Internacional de Certificación del Español, la lengua española contará por primera vez con titulaciones reconocidas por todos los países hispanohablantes y que tendrán carácter panhispánico.
Este nuevo sistema de certificación respetará todas las variedades lingüísticas de los países hispanohablantes, facilitará la existencia de distintos certificados al establecer correlaciones entre los niveles que ofrecen, formará a profesores encargados de los exámenes y establecerá un riguroso sistema de transparencia de las pruebas.
Durante la celebración el año pasado en Salamanca de la XV Cumbre Iberoamericana, el Instituto Cervantes convocó a rectores universitarios, autoridades educativas y representantes de instituciones públicas y privadas de 20 países hispanohablantes con el objetivo de acordar este nuevo Sistema de Certificación.
El acuerdo fue firmado por 50 instituciones, entre otras, por el Instituto Cervantes, la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas, la Asociación Colombiana de Universidades, el Consejo de Rectores de Panamá, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Nacional de la Plata de Argentina, las universidades de Chile, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Ecuador, Puerto Rico, La Habana, Asunción, Central de Venezuela, Ricardo Palma de Perú y Universia.
En la actualidad existen varios diplomas que acreditan los conocimientos del español como lengua extranjera, como los de la Universidad Nacional Autónoma de México y otras universidades hispanoamericanas. El de mayor proyección internacional es el Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE), que expide el Instituto Cervantes en nombre del Ministerio de Educación y Ciencia de España. En el último curso académico se presentaron a estas pruebas cerca de 32 000 candidatos, un 14% más que el año anterior. Los exámenes se celebraron en 327 ciudades de 90 países.